Enrique VIII, Francisco I, Carlos V y Solimán el Magnífico y las obsesiones que forjaron la Europa moderna en esta narrativa histórica de John Julius Norwich.

El siglo XVI, en especial su primera mitad, es una de las épocas más fascinantes de la historia. Marcó el inicio de grandes cambios que se fueron gestando con los grandes acontecimientos acaecidos en el siglo anterior, como son la caída del imperio romano de oriente en manos de los otomanos o la expulsión de Europa/España de los árabes.

También estuvo marcado por grandes avances en ciencia y el descubrimiento de América, que modificaron sustancialmente el mundo conocido y con ello el pensamiento, que dio paso al Renacimiento. Un mundo cambiante donde los príncipes cristianos, en principio, no estaban previstos para este papel.

En este libro de novela histórica, John Julius Norwich, relata esa época tan convulsa, a través cuatro líderes que influyeron significativamente en el curso de la historia mundial.

¿QUIÉNES SON LOS CUATRO PRÍNCIPES?

¿QUIÉNES SON LOS CUATRO PRÍNCIPES?

Francisco I rey de Francia alcanzó el trono al morir Luis XII sin herederos. Heredó un país rodeado por estados poderosos.

En el norte de Francia los ingleses conservaban importantes posesiones en Normandía, el Emperador de Alemania, contaba con los territorios de los diversos príncipes que lo componían más los propios de los Habsburgos, Flandes, Luxemburgo, Artois, Austria, etc.

Y por el sur los reinos de Castilla y sobre todo de Aragón que tenía importantes posesiones en Italia, ansiadas por Francisco. Esto le hizo entablar acuerdos con personajes tan dispares como el Papa o el turco Solimán.

En 1525 luchando contra Carlos V fue hecho prisionero en la batalla de Pavía y traído a Madrid. Consiguió su libertad tras firmar unos acuerdos y dejar a sus dos hijos mayores como rehenes. Nada más cruzar la frontera se olvidó de todo.

Fue considerado un auténtico príncipe renacentista en el más amplio sentido, un mecenas del arte y la cultura, el mismo era poeta y amaba las artes visuales. Patrocinó a muchos artistas famosos como Leonardo da Vinci y Rafael Sanzio que trabajaron en Francia.

Enrique VIII es uno de los personajes más interesantes y controvertidos de la historia inglesa.

Enrique VIII, accedió al trono tras la muerte de su hermano Arturo, Príncipe de Gales, su papel como rey lidiaba con su reino inglés y territorios franceses heredados.

Los territorios que poseía en Francia le daban un papel en la política europea además de sus lazos familiares con Carlos V que era sobrino de su mujer Catalina de Aragón.

Su obsesión por tener un heredero varón que Catalina no le dio, le hizo solicitar al Papa la anulación del matrimonio para volver a casarse.

El Papa, temeroso de la reacción del Emperador, no se lo concedió y Enrique rompió con el Papado autonombrándose jefe de la Iglesia Anglicana, lo cual le permitía no solo cumplir sus deseos sino apoderarse de los bienes de la Iglesia y quedarse con los diezmos que ésta recibía y que él necesitaba con premura para mantener sus políticas.

Se casó cinco veces más pero solo consiguió un hijo varón que murió antes de reinar. Le sucedió María, hija de Catalina, que restableció la sumisión a Roma.

A su muerte, heredó el trono su hermanastra Isabel, hija de Ana Bolena, que dejo definitivamente implantada la Iglesia Anglicana.

Carlos I de España y V de Alemania desempeñó el papel de monarca con más poderío y posesiones del mundo conocido.

Carlos I de España y V como emperador de Alemania tampoco estaba llamado a semejante cargo, era hijo de la tercera hija de los Reyes Católicos, pero la muerte de sus tíos Juan e Isabel y el hijo de esta, Miguel de la Paz le llevaron a esa posición.

Heredó de sus abuelos paternos, los emperadores Maximiliano de Habsburgo y María de Borgoña, los territorios propios de ambos y por la parte materna, los Reyes Católicos, al morir en 1504 Isabel, su madre Juana se hizo con el trono de Castilla y todas las posesiones pertenecientes al mismo.

Pero su marido Felipe el Hermoso ansiaba el reino y consiguió ser coronado pero a los pocos meses falleció y Fernando el Católico incapacitó a Juana, diciendo que no era apta para gobernar y actuó de regente hasta la mayoría de edad de Carlos.

Pero murió en 1516 y eso hizo que su nieto, con 16 años, sumara a su imperio la Corona de Aragón que incluía amplias posesiones en Italia.

Solimán el Magnifico fue el sultán y padishá del Imperio otomano desde 1520 hasta su muerte en 1566.

Fue un gran estratega militar y consiguió expandir el imperio otomano ampliamente, enfrentándose y pactando con los otros tres reyes cristianos.

LITERATURA HISTÓRICA AMENA Y OBJETIVA

LITERATURA HISTÓRICA AMENA Y OBJETIVA

Estos cuatro personajes configuran de forma amena y objetiva esta novela histórica escrita por el historiador, escritor y diplomático inglés John Julius Norwich.

Juntos dominaron el mundo. Cuatro príncipes contemporáneos que sentaron las bases de la Europa Moderna con pequeñas historias unidas entre sí que forman un libro accesible y atractivo para todos los lectores.

Cuatro príncipes

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